domingo, 9 de febrero de 2014

El pensamiento: el único nivel de creación

"Es esencial recordar que solo la mente puede crear. Por lo tanto, la corrección solo puede tener lugar en el nivel del pensamiento"

Actuar sobre nuestros pensamientos es la manera que tenemos de realmente, sanarnos.
El resto es indiferente. La mente es la única que puede crear. Todo lo que podemos ver a nuestro alrededor ya ha sido pensado, antes de ser materializado. Se materializa porque ha sido pensado antes. ¿Tiene sentido esto?

Es por ello que si queremos crear nuestra vida, ser CREADORES de nuestra realidad, y no simplemente víctimas de lo que ocurre en nuestro mundo, es esencial estar mas presentes en lo que pasa en nuestra cabeza. Basta con observar de entrada, que es lo que está pasando por mi cabeza, sin juzgarlo, y después preguntarse, ¿este pensamiento va a favor o en contra del amor? 

Si produce miedo, malestar o alguna negatividad, estas yendo en contra del Amor. Yo quiero ser Amor. Yo decido ser Amor. Es una decisión, simplemente. Cuando comenzamos a observarlos, nos damos cuenta de que nuestras emociones y pensamientos, aunque no nos demos cuenta siempre pueden dividirse en dos grandes grupos: pensamientos de amor o pensamientos de miedo.

Es esencial comprender la irrealidad del miedo. El miedo no es real. El miedo es nuestra creación, nuestra fantasía. No tiene una entidad real. Solo el amor es real. Cuando comprendes esto y estas dispuesto a vivirlo todo el tiempo, todas las negatividades que surjan se desvanecerán en cuanto las observes y las desnudes. 

¿De verdad es tan fácil como esto? Si, es tan fácil como esto.

Una de las claves que me ayudan a reconocer y darme cuenta de la diferencia de cuando estoy en amor y cuando en miedo se resume en esta frase de Osho:

"El amor es feliz cuando puede dar algo. El ego es feliz cuando puede quitar algo". 

¿Este pensamiento quiere quitarme algo o quiere darme algo?

Eso me permite elegir los pensamientos a los que quiero dar fuerza en mi vida.

El nacimiento de este blog

A veces siento que mi vida es una huida permanente de mi misma. 

Y es que cuando comienzas a observarme,me doy cuenta: todo el tiempo juzgando, apreciando, este no es el buen momento, no debería estar haciendo esto…no debería haber hecho esto, no debería decir esto…no debería hacer lo que estoy haciendo, debería hacer otra cosa…mi rechazo del momento presente llega a ser realmente agotador.

Voy a tratar de comenzar a observar esa huida simplemente…sin juzgarla como buena ni como mala…dándole espacio…a ver qué pasa entonces, a ver qué pasa, cuando me dé cuenta y acepte completamente de que puedo ser perfecta y completamente feliz con todo lo que tengo ahora, sin cambiar ni un ápice de nada, cuando me abra con humildad a mi vida, en realidad y deje de juzgarla…

Cuando empiece a ser realmente HUMILDE y deje de darle tanto espacio a esa otra voz que me dice todo eso que debería no estar haciendo…que es la voz que me ayuda por otro lado, a tomar conciencia de mis verdaderos deseos, de que es lo que quiero realmente hacer…sin por ello dejar que ese anhelo de hacer, de llegar a otro lado, sea el anhelo que controle mi vida…que mi verdadero anhelo sea estar aquí y ahora siempre…

Hoy he sentido en mi corazón, una explosión de amor y a la vez de inquietud…es como si durante un buen rato, no hubiera podido estarme quieta. Hay un anhelo en mi de algo, de algo que no llego a identificar… es un anhelo de compartir, de amar todo el tiempo, de VIVIR.

Ese anhelo está en mi, y hoy se manifiesta así…es como una sed enorme que nada pueda contener…salvo abrirme a vivir este momento…y aceptarlo como es, todo el rato, a cada instante…

Este finde, me abro un blog.